Apertura. Revista de innovación educativa‏
Apertura 16

Elementos que intervienen en la enseñanza y aprendizaje en línea

Yarinés Perdomo

(UPEL-IPB)

Gelsy Perdomo

El Alto de Escuque Via Principal

RESUMEN

Enseñar y aprender desde la virtualidad hoy día requiere docentes capaces de transformar su praxis pedagógica utilizando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para atender a sus estudiantes y enfrentar los desafíos culturales y técnicos que lleven a un cambio dinámico y complejo en el qué enseñar, cómo enseñar y para qué enseñar. Estas condiciones propician un proceso de aprendizaje personalizado y colaborativo y una acción docente que busca satisfacer las necesidades e intereses de los estudiantes para el desarrollo de sus capacidades mediante la interacción con el contexto virtual. En tal sentido, el propósito de este ensayo es reflexionar sobre el proceso de enseñar y aprender desde la virtualidad considerando los elementos teóricos educativos involucrados en este proceso. Para ello, se abordó la educación virtual y sus elementos, el aprendizaje colaborativo, las estrategias de enseñanza virtual y las competencias del docente en esta modalidad educativa. Se espera que los docentes en su práctica propicien una educación pedagógica transformadora que pueda despertar en el grupo de estudiantes la motivación por aprender de manera activa y según los avances que la sociedad presenta.

Palabras clave:

Enseñar, aprender, educación virtual.

 

INTRODUCCIÓN

Actualmente, el mundo está enfrentando una serie de cambios históricos de tipo político, social, económico y tecnológico, que, si se saben afrontar, se puede sacar el mejor provecho de ellos para el bienestar y progreso de los pueblos; no obstante, esto requiere tiempo para analizarlos, entenderlos y hacerles frente. La educación como factor de desarrollo social no ha escapado a estos procesos, por lo que, según Tedesco (2009), se hace necesario que la educación evolucione y se transforme para que las naciones puedan asimilar esos cambios y transitar junto a ellos, y no detrás.

Así, el autor en referencia expone que la educación tradicional no está dando respuesta a las demandas económicas actuales, por lo que, según Polanco (2011), esta educación, también llamada educación presencial tradicional, trata al estudiante como un mero espectador, en la cual el acto didáctico se convierte en una ilusión; de ahí la urgencia de reformarla y consolidar un nuevo compromiso educativo, que propicie la formación de un individuo con mejores capacidades humanas, intelectuales y sociales, con interés en la experimentación, creatividad, autonomía en las decisiones, responsabilidad y cooperación en el trabajo que realiza. Salinas (2004) señala que, para adaptarse y transformar esta realidad de la sociedad actual, las instituciones educativas deben flexibilizarse y desarrollar vías de integración y enseñanza virtual que incluya las TIC en los procesos de formación educativa. Por su parte, Barriga (2009) indica que las nuevas exigencias dirigidas a la profesión docente demandan que sean los profesores los responsables de la alfabetización tecnológica de sus estudiantes y del dominio de una diversidad de competencias requeridas en el contexto de las exigencias de la sociedad del conocimiento.

Al respecto, Lagos (2010) expresa que las TIC se han vuelto una herramienta indispensable para la mayoría de las actividades del docente; ofrecen una variedad de recursos para utilizar en las aulas y enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. El mundo digital se va incorporando poco a poco a las instituciones educativas, pero la tecnología por sí sola no mejora la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje; es necesario un cambio en la forma de enseñar y aprender porque si no se caería en los mismos errores de la educación tradicional; por ello, es importante conocer los elementos que permiten que la educación virtual se lleve a cabo de manera fructífera; no se puede seguir enseñando a las generaciones del futuro con los medios del pasado.

Las plataformas educativas virtuales son una herramienta que introducen al docente en la creación de cursos y talleres, de forma sencilla y rápida, que permiten administrar y organizar contenidos a medida del usuario. Como buenos ejemplos y entre las más conocidas se encuentran Dokeos y Moodle, las cuales se han desarrollado en torno al ámbito educativo y otorgan a este tipo de formación un gran interés pedagógico que genera una educación personalizada y diversidad de cursos adaptados a todos los perfiles y demandas. La incorporación de estas plataformas en el ámbito educacional no sólo debe centrarse en la inclusión de los materiales educativos, sino también en el trabajo colaborativo que fomentan estos entornos, así como las habilidades didácticas que puedan generar con su aplicación. Estos espacios disponen de diferentes tipos de herramientas: de contenidos, comunicación y evaluación y seguimiento. Todas ellas son imprescindibles para el aprendizaje educativo y didáctico de los estudiantes y permiten crear contenidos adaptados a objetivos, procedimientos y resultados definidos, así como colaborar con otros usuarios que nos ayuden a profundizar en el concepto de formación colectiva.

 

ELEMENTOS DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL

Camacho (2010) expresa que la educación virtual, aunque parezca contradictorio, sí permite un contacto personal entre el profesor y el estudiante: el intercambio de mensajes escritos y la posibilidad de seguimiento detallado del progreso proporciona al profesor un conocimiento del aprendiz muchas veces mayor que en cursos presenciales; también la información puede adaptarse a los usuarios debido a la modularidad de los contenidos. Por ello, para operar dentro de la educación virtual es indispensable conocer los elementos para impartir el aprendizaje con el uso de la tecnología:

Exploración: el uso de internet o, con más precisión, la World Wide Web como una herramienta de exploración les abre al profesor y al estudiante las puertas de una fuente inagotable de información y recursos.

Experiencia: el estudiante virtual se ve involucrado en una nueva experiencia social y de aprendizaje que puede incluir comunicaciones directas con su profesor, discusiones con sus compañeros de curso o estudio individual de contenidos a su propio ritmo.

Compromiso: los cursos virtuales ofrecen una oportunidad única al estudiante de compartir experiencias con otros, lo que refuerza el sentido de colaboración y comunidad. Además, el estudiante recibe el control de su tiempo y sus recursos y puede escoger el mejor camino de aprendizaje de acuerdo con sus preferencias y capacidades.

Flexibilidad: desde cualquier lugar y a cualquier hora, los estudiantes pueden tener acceso a sus cursos virtuales. Se estima que aproximadamente 80% de las empresas ya tienen solucionado su acceso a internet, por lo cual los obstáculos técnicos de acceso de los estudiantes que trabajan ya están superados.

Actualidad: los profesores tienen la oportunidad de actualizar sus materiales y temas de discusión instantáneamente, lo que hace que los cursos se mantengan frescos y consistentes con la actualidad. Lo anterior supone que el docente, al utilizar las TIC como herramientas en el acto didáctico, enfrente desafíos culturales y técnicos que lleven a un cambio dinámico y complejo en el qué enseñar, cómo enseñar y para qué enseñar. Por ello, la educación virtual apoya a la pedagogía a través de estrategias innovadoras para desarrollar el proceso de aprendizaje al flexibilizar las grandes barreras y bloqueos cognitivos que surgen con la educación tradicional.

 

ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN VIRTUAL

Esteban (2009) explica que las estrategias de enseñanza y aprendizaje utilizadas en la educación virtual suelen clasificarse, por lo general, en función de las actividades cognitivas. Atendiendo ese criterio, se catalogan desde las operaciones más elementales a las más elaboradas en asociativas, de elaboración, organización y apoyo. Las asociativas son las más simples e implican operaciones básicas que no promueven en sí mismas relaciones entre conocimientos, pero pueden ser el fundamento para su posterior elaboración, ya que incrementan la probabilidad de recordar literalmente la información sin introducir cambios estructurales en ella. Un ejemplo en un aula virtual son los foros utilizados en el bloque 0, los cuales contienen y dan a conocer al estudiante toda la información del curso, los recursos, las actividades y la rúbrica de evaluación para cada módulo que contiene el curso de estudio.

Las estrategias de elaboración, según el autor en referencia, constituyen un paso intermedio entre las estrictamente asociativas, que no trabajan la información en sí misma, y las de organización, que promueven nuevas estructuras de conocimiento. En la elaboración se pueden producir operaciones más simples en las que se establecen algunas relaciones, en general extrínsecas, entre elementos de la información que pueden servir de "andamiaje" al aprendizaje mediante elaboración de significados y otras, más complejas, cuando se produce una elaboración basada en la significación de los elementos de la información. Ejemplo de ellas es la sección de construcción que se coloca en el bloque académico del aula virtual; allí el estudiante encuentra la verdad por sus propios medios y el apoyo de sus compañeros; el tutor en esa sección no interactúa, por lo que se busca que el estudiante demuestre que su postura es correcta y, si es errada, aprender para corregir y superarse.

Las estrategias de organización consisten en establecer, de un modo explícito, relaciones internas entre los elementos que componen los materiales de aprendizaje y con los conocimientos previos que posea el sujeto; un ejemplo de su utilización en el aula virtual es la sección de exposición perteneciente al bloque académico, en la cual se expone toda la información necesaria que el estudiante deba conocer con ayuda de videos, archivos, enlaces de páginas web, entre otras.

Por último, las estrategias de apoyo son las que, según el autor citado, en lugar de dirigirse al aprendizaje de los materiales, tienen como misión incrementar la eficacia de ese aprendizaje al mejorar las condiciones en que se produce; un ejemplo es la sección de rebote colocada en el bloque académico; su finalidad es que el aprendiz asimile y establezca relaciones entre lo que ya conoce y el nuevo aprendizaje presentado con ayuda y colaboración de sus pares; entre las actividades sugeridas se encuentran foros, wikis, chats, videoconferencias y blogs, en los que se comparte el conocimiento y se generan confrontaciones respecto a la información suministrada por el tutor.

Estas concepciones de las diferentes estrategias llevan a reflexionar sobre el cómo, con qué y para qué enseñar en el acto educativo virtual, de tal manera que, para dar respuesta a dichas interrogantes y tomando en consideración la clasificación de las estrategias del autor antes mencionado, se puede deducir que los elementos implícitos en cada una de ellos serían los siguientes: en las estrategias de organización, el docente representa el establecimiento de la estructura necesaria para la sistematización racional del contenido, los recursos de interacción, espacios de consulta y las actividades de interacción, mediante la determinación de jerarquías, disposición, correlación y agrupación de actividades a fin de poder realizar y simplificar las funciones en la educación virtual.

En las asociativas y de elaboración, el docente promueve la comunicación, que comprende el tiempo para ofrecer tutorías, interactuar y evaluar directamente; esta acción se relaciona con la personalización de la educación, ya que se atiende a los estudiantes en la misma medida en que se busca vincularse con ellos para que los métodos y técnicas empleados sean comprendidos e internalizados y se obtenga el éxito que se espera en el proceso de enseñar y aprender. Lo anterior se logra mediante la interacción entre los usuarios y el docente, fundamentada en el aprendizaje y trabajo colaborativo para que el proceso de evaluación sea una retroalimentación clara y concreta, que fomente la comparación y criticidad, permita la negociación y apoye la recuperación. De esta última, se generan las estrategias de apoyo en las cuales la motivación abierta, individual y grupal propicia la confianza y el amor para que el docente pueda intervenir con oportunidad y manejar de modo adecuado el conflicto que se presenta en el acto didáctico.

Por su parte, Álvarez (2008) expone que una de las ventajas principales de la enseñanza virtual es que facilita una interacción sincrónica y asincrónica, es decir, no está sujeta a restricciones espaciales o temporales. Estas condiciones propician la autorregulación del aprendizaje, definido por Zimmerman (1990) como aquellos aspectos que contribuyen, de manera cognitiva-metacognitiva, de motivación y conductual, a que el estudiante sea promotor activo de sus propios procesos de aprendizaje. En el aspecto cognitivo-metacognitivo, cuando son capaces de tomar decisiones que regulan la selección y uso de las diferentes formas de conocimiento: planificando, organizando, instruyendo, controlando y evaluando; en el de motivación, cuando son capaces de tener gran autoeficacia, autoatribuciones y gran interés intrínseco en la tarea, destacando un extraordinario esfuerzo y persistencia durante el aprendizaje; y en lo conductual, cuando son capaces de seleccionar, estructurar y crear entornos para optimizar el aprendizaje, buscando consejos, información y lugares donde puedan ver favorecido su aprendizaje; ello se logra, igualmente, mediante el fomento del aprendizaje colaborativo. Las fortalezas de este tipo de aprendizaje se sustentan en el uso de las estrategias antes mencionadas.

Ahora bien, ¿cómo se logra este proceso en un aula virtual? Una manera de favorecer los procesos de enseñar y aprender en la virtualidad es la metodología PACIE, la cual, de acuerdo con Oñate (2009), es utilizada en la educación virtual para el uso y aplicación de las herramientas virtuales. PACIE significa: P, presencia (institucional en el mundo de internet); A, alcance (tanto en lo académico, experimental y tutorial); C, capacitación (motivando y preparando a los docentes en el uso de herramientas tecnológicas que refuercen las cátedras impartidas); I, interacción (que permita al docente y estudiante alcanzar los procesos comunicacionales de participación abierta, permanente y colaborativa); E, e-learning (facilita la inclusión e-learning apoyada en las nuevas tecnologías, como Web 2.0, c-learning).

Esta metodología incentiva al docente a estructurar su aula tomando en consideración los siguientes bloques: bloque O, que incluye tres foros virtuales: el primero para la sección de información (información general sobre el curso, objetivos y metas, presentación del tutor y procesos de evaluación); el segundo para la sección de comunicación (explica el inicio de cada unidad, qué trabajos se realizarán en la semana, fija fechas de evaluaciones, aclaraciones y pautas para el trabajo estudiantil); y el tercero presenta una sección de interacción para generar espacios de apoyo y experiencias positivas; es la base del aprendizaje colaborativo.

El segundo bloque es conocido como el académico, que contiene la sección de exposición para la presentación de las unidades y contenidos de aprendizaje; la sección de rebote para crear actividades necesarias para que el estudiante lea y asimile los documentos, videos y enlaces web utilizados en la sección de exposición; la sección de construcción, en la cual el estudiante debe justificar y defender las posibles soluciones de las temáticas planteadas en el curso; y la sección de comprobación, también denominada de evaluación; en ella se presentan actividades que permiten conocer si el estudiante aprendió, asimiló y comprendió los contenidos expuestos.

El último bloque es el de cierre y contiene una sección de negociación en la comunidad del aprendizaje, entre tutor y aprendices, en forma directa e indirecta; incluye una sección de retroalimentación, en la cual el estudiante genera información en encuestas para conocer si la interacción, respuesta del tutor e información fue correcta y significativa. En la siguiente gráfica se ejemplifican las secciones mencionadas:

img verde

Imagen 1. Estructuración de los bloques en el aula virtual.

 

Lo antes expuesto destaca que el proceso de enseñanza y aprendizaje virtual involucra y reclama un proceso tutorial que considere el diseño de un aula virtual interactiva y atractiva para los estudiantes, con una planificación y practicidad de estrategias que se centren en sus necesidades individuales y grupales, con la finalidad de propiciar la interacción, el placer por aprender y la posibilidad de procesar información de una manera más significativa y adaptada al contexto social real actual mediante la promoción de un aprendizaje colaborativo.

 

APRENDIZAJE COLABORATIVO

Panitz (2008) considera el aprendizaje colaborativo como una filosofía de interacción y una forma de trabajo que implica el desarrollo tanto de conocimientos y habilidades individuales como de una actitud positiva de interdependencia y respeto a las contribuciones del grupo. Es un proceso en el cual el conocimiento es descubierto por los estudiantes, reconstruido por medio de los conceptos que puedan relacionarse y expandido a través de nuevas experiencias de aprendizaje. De ahí que el aprendizaje colaborativo destaque la participación activa del estudiante en el proceso de aprender porque el aprendizaje surge de transacciones entre los alumnos y entre el profesor y los estudiantes.

Por su parte, Kaye (2003) expone que el éxito del aprendizaje colaborativo radica en la meta compartida, interacción, respeto mutuo y confianza entre los miembros del grupo de estudiantes, y la creación, manipulación y comunicación en ambientes virtuales o no. Así, la base del aprendizaje colaborativo en la educación virtual es la cooperación entre todos los entes involucrados en el acto didáctico, lo que implica trabajar juntos para promover, potenciar y maximizar el aprendizaje significativo de ellos.

Entre las actividades de enseñanza virtuales que el docente puede utilizar para asesorar y promover este tipo de aprendizaje son: chats grupales en el aula virtual y en otro medio tecnológico (Messenger, Skype, Twitter, otros), así como participación en foros virtuales y videoconferencias, entre otros. La acción de todos ellos promueve en los estudiantes la participación activa en las discusiones de ideas, problemas, propuestas y proyectos que lleven a un consenso grupal para resolver y dar solución a todas las tareas que están definidas en las actividades de aprendizaje; además, permiten el fortalecimiento de las relaciones positivas entre los estudiantes, un alto rendimiento y desempeño en la realización de las actividades que involucran en sí mismas la automotivación y motivación del grupo de estudio.

En este sentido, el rol del docente que promueve este aprendizaje dentro de la educación virtual es el de mediador que, según Díaz y Hernández (2007), especifica y presenta al inicio del curso los objetivos, metas y contenidos; toma decisiones acerca de la formación, tipo, tamaño de los grupos y los roles que desempeñarán los estudiantes para asegurar la interdependencia; planea materiales de enseñanza con la utilización de las TIC y estructura la meta grupal de interdependencia positiva; explica y monitorea constantemente la tarea educativa y los criterios de éxito mediante su intervención oportuna y responde a preguntas e inquietudes; evalúa la acción grupal y valora el buen funcionamiento del grupo en general.

 

COMPETENCIAS ESENCIALES DEL DOCENTE DENTRO DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL

Para Camacho (2010), el docente debe tener competencias que lo habiliten para generar una ayuda pedagógica que potencie la permanencia del estudiante en el curso virtual al evitar los riesgos de deserción, aumente su satisfacción e incremente los logros académicos; además, debe ser hábil en el manejo tecnológico que permita un buen uso de los recursos y materiales y sortear imprevistos. De esta manera, se pueden caracterizar algunas competencias esenciales del docente e-learning:

  • La necesidad de convertirse en un intermediario entre el estudiante y la institución, aportar información y asesoramiento al sistema, pues la credibilidad en éste inicialmente pasará por él.
  • Pasar de ser un experto en contenidos a un mediador del aprendizaje, a partir de diseños de experiencias que le ofrezcan al estudiante una estructura inicial para el inicio de la interacción.
  • Poseer mínimas habilidades técnicas no sólo para intervenir en el sistema, sino para resolver las limitaciones que se le vayan presentando al estudiante para interaccionar en él.
  • Presentar los contenidos de los materiales de manera tal que favorezca al máximo el aprendizaje cuando su uso sea individual y solitario, a través de diseños específicos, de una organización lógica de los contenidos e inserciones de bibliografía, resúmenes, mapas conceptuales, definiciones, esquemas, referencias a páginas web y actividades.
  • Potenciar el feedback informativo mediante el envío de mensajes por campus virtual a partir de comentarios planteados por los estudiantes, como reflexiones que surjan de la revisión de trabajos, aclaración de posibles dudas y orientación antes de encontrar dificultades.
  • Proporcionar recursos suficientes a los estudiantes desde materiales en diferentes formatos hasta enlaces a páginas web, a fin de que puedan responder a las demandas y activar procesos cognitivos de aprendizajes adecuados.
  • Proponer un proceso de evaluación de los aprendizajes que ponga de manifiesto el resultado de la construcción de conocimiento por parte del estudiante.
  • Establecer una cantidad muy importante de interacciones con los estudiantes para recoger información sobre el proceso y la calidad de la construcción de conocimientos que se vayan produciendo. Estos indicadores deberán dar una perspectiva suficientemente amplia al profesor sobre el proceso de aprendizaje, a fin de que pueda tomar la iniciativa y utilizar metodologías y técnicas instruccionales para dar soporte adecuado a cada proceso de aprendizaje que sigue cada estudiante.
  • Desplegar un mayor número de ayudas y ver que éstas sean de diferente naturaleza, lo que supone una mayor complejidad en su actividad docente, ya que a menudo deberá pensar y desarrollar variadas maneras de presentar el mismo contenido y utilizar estratégicamente varios dispositivos semióticos, en función de las necesidades de los estudiantes.

 

CONCLUSIÓN

Preguntarse o cuestionarse acerca de los principios de una educación pertinente en este tiempo que se vive, preparándose constantemente para el futuro sin vivir ni aprender de la realidad, hace pensar que se experimenta una inadecuación, en la que los saberes están desarticulados con la realidad. Cada vez más se parcelan los conocimientos, mientras que los problemas para abordarlos son transversales; se enseña a abordar un área del conocimiento sin importar que se pueda aplicar en un contexto. En tal sentido, el docente de hoy está llamado a utilizar las TIC como recurso educativo que impulsa el desafío en el transitar de nuevos caminos y experiencias en las cuales el docente y los estudiantes se convierten en corresponsables de alcanzar las metas de la practicidad del conocimiento mediante la autorreflexión y autoevaluación colectiva.

Así pues, se puede afirmar que enseñar y aprender desde la virtualidad es un medio altamente cualificado para la educación del futuro inmediato, no sólo como espacio formativo, sino como un proceso social de aprendizaje personalizado y colaborativo, con una acción docente que pretende satisfacer las necesidades e intereses del grupo de estudiantes en la búsqueda del desarrollo de sus capacidades mediante su interacción con el contexto virtual. Todo ello, a través del apoyo mutuo y la colaboración, aunados a un clima de libertad, tolerancia y cuidado en el que los estudiantes viven y experimentan que el educador es también educado, lo que encamina a generar la autonomía e independencia personal del aprendiz, para que éste pueda transformar su medio de manera activa y según los avances que la sociedad presenta. Ello, entonces, sería el reflejo de una enseñanza y aprendizaje virtual proactivo, cooperativo y dinámico que busca la transformación educativa que necesita el contexto social actual. Hay que recordar que se enseña para aprender y se aprende para enseñar.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Álvarez, O. (2008). La red como medio de enseñanza y aprendizaje en la educación superior México: Mc Graw Hill.

Barriga, F. (2009). TICs y Educación.México: UNAM

Camacho, P. (2010). Metodología PACIE. Recuperado de http://vgcorp.net/pedro/?page_id=20

Díaz, F. y Hernández, G. (2007). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Colombia: Mc Graw Hill.

Esteban, L. (2009). Estrategias de aprendizaje en el entorno de la educación a distancia. RED de Revistas de Educación a Distancia núm. 19.

Kaye, A. (2003). Technologies for Educational Interaction and Colaboration Institute of Educational Technology. United Kingdom: Open University.

Lagos, M. (2010). Educar con TIC´s. Argentina: FATLA.

Oñate, L. (2009). Metodología PACIE. Quito: FATLA.

Panitz, T. (2008). Sí, hay una gran diferencia entre el paradigma del aprendizaje cooperativo y el del aprendizaje colaborativo. Argentina: I.T.E.S.M:

Polanco, L. (2011). Combinar lo presencial y lo virtual sin perder lo esencial. Venezuela: FATLA.

Salinas, J. (2004). Innovación docente y uso de las TIC en la enseñanza universitaria. Baleares: FUOC

Tedesco, J. (2009). Los pilares de la educación del futuro. México: Trillas.

Zimmerman, B. (1990). Student differences in self-regulated learning: Relating grade, sex and giftedness to self-efficacy and strategy use. Journal of Educational Psychology. Vol. 80 p.284-290


 

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Apertura vol. 12, núm. 1, abril - septiembre 2020, es una revista científica especializada en innovación educativa en ambientes virtuales que se publica de manera semestral por la Universidad de Guadalajara, a través de la Coordinación de Recursos Informativos del Sistema de Universidad Virtual. Oficinas en Av. La Paz 2453, colonia Arcos Sur, CP 44140, Guadalajara, Jalisco, México. Tel.: 333268-8888 ext. 18775, www.udgvirtual.udg.mx/apertura, apertura@udgvirtual.udg.mx. Editor responsable: Alicia Zúñiga Llamas. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo del Título de la versión electrónica: 04-2009-080712102200-203, e-ISSN: 2007–1094; número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo del Título de la versión impresa: 04-2009-121512273300-102, ISSN: 1665–6180, otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Número de Licitud de Título: 13449 y número de Licitud de contenido: 11022 de la versión impresa, ambos otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Responsable de la última actualización de este número: Sergio Alberto Mendoza Hernández. Fecha de última actualización: 31 de marzo de 2020.