Apertura / Vol. 1, núm. 1, octubre de 2009
Universidad de Guadalajara
ISSN (versión impresa): 1665-6180
ISSN (versión electrónica): en trámite
Número de reserva (versión electrónica): 04-2009-080712102200-203
México
Sección: ensayos
La comunicación y la
interacción
en contextos
de aprendizaje
María del
Socorro Pérez Alcalá*
* Maestra en Investigación Educativa. Directora académica del Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara. Escuela Militar de Aviación 16, colonia Ladrón de Guevara, CP 44600, Guadalajara, Jalisco, México. Correo electrónico: socorro.perez@redudg.udg.mx
Fecha de recepción del artículo: 30/06/2009
Fecha de aceptación para su publicación: 15/10/2009
____________________
La comunicación y las comunidades de aprendizaje en el contexto virtual
La
comunicación y la interacción en el proceso de aprendizaje
La
dimensión afectiva y las interacciones en el contexto virtual
____________________
A partir de la revisión de la literatura sobre el
tema, el presente artículo aborda dos aspectos que favorecen los procesos de
aprendizaje y la construcción de aprendizajes
colaborativos en entornos virtuales: la comunicación y la interacción.
Considera que prestarles atención puede favorecer el desarrollo de aprendizajes
colaborativos, así como fortalecer las relaciones interpersonales que ayuden a
disminuir el sentimiento de soledad de los estudiantes de educación a
distancia; sin duda, uno de los principales factores de deserción en esta
modalidad.
Palabras clave:
Comunicación, interacción, interactividad, contextos
virtuales de aprendizaje, aprendizaje colaborativo, diseño interactivo,
construcción colectiva del conocimiento.
through virtual learning approaches
Abstract
From reviewing sources
related with the topic, this article deals with two aspects that favor learning
processes and the building of collaborative learning experiences on virtual
environments: communication and interaction. We consider that put some
attention into these aspects may improve the development of collaborative
learning experiences as well as to strengthen interpersonal communication
skills that help to reduce the loneliness feeling of the students on distance
learning; doubtless one of the main desertion factors in this way of learning.
Key words:
Communication, interaction, interactivity, virtual
learning approaches, collaborative learning, interactive design, collective
knowledge building.
La presente reseña tiene como
propósito definir y caracterizar los procesos de comunicación e interacción
desarrollados en contextos virtuales de aprendizaje. Es primordial propiciar la
construcción de aprendizajes colaborativos en el proceso enseñanza-aprendizaje,
que generen ambientes cuya característica principal sea la cercanía y cohesión
del grupo; a partir del diseño de las interacciones, se aminoran las
diferencias geográficas y la distancia personal.
La distancia transaccional de Moore y Anderson (2003) y la presencia
social de Gunawardena y Stock (2004) son conceptos
que han aportado elementos para entender la naturaleza y el desarrollo de las
interacciones, por su importancia e impacto para los profesores y estudiantes
en educación a distancia. El adecuado desarrollo de la comunicación y las
interacciones genera un clima socioafectivo propicio
para el proceso de aprendizaje (Visser, 2002; García,
2002).
Las interacciones son analizadas e interpretadas, en su mayoría, desde el
enfoque de la escuela histórico-cultural de Vygotsky.
Brito (2004), Segura (2004) y Suárez (2004) describen el valor de las
interacciones y su relación con las zonas de desarrollo próximo, como una red
social de interrelaciones y construcción colectiva del conocimiento.
Otro aspecto a considerar en el estudio de las interacciones y la
comunicación es el contexto virtual, pues en él surgen una serie de relaciones
sociales y afectivas en torno al aprendizaje mediado por la tecnología (Barberà, Badia y Momimó, 2001).
Los autores destacan la importancia de entender y analizar las
dimensiones que intervienen en el diseño y desarrollo de las interacciones en
contextos virtuales de aprendizaje, para la eficiencia y pertinencia del diseño
de actividades de aprendizaje en los cursos en línea, de manera que se
propicien aprendizajes colaborativos mediante el intercambio de ideas, y se
fortalezcan las relaciones interpersonales que ayuden a disminuir el
sentimiento de soledad de los estudiantes de educación a distancia.
Los artículos considerados en
esta reseña abordan las temáticas de la comunicación y la interacción en los
contextos virtuales de aprendizaje. A partir de la definición de los temas a
tratar, se identifican los diferentes conceptos que explican cada uno de los
procesos y elementos que intervienen en las relaciones socioeducativas que se
crean en entornos virtuales de aprendizaje.
Para tal fin, se hizo necesaria la elaboración de un mapa de conceptos
que permitiera identificar dichos procesos, así como la búsqueda de fuentes de
información que definieran y explicaran la importancia de la comunicación y la
interacción en el campo de la educación a distancia y virtual.
![]() |
Figura 1. Comunicación e interacción, mapa de conceptos (Pérez Alcalá, 2007)
Creswell (2003) menciona que los mapas de literatura son útiles para orientar la
búsqueda de información en los procesos de investigación, ya que proporcionan
una visión general de las interrelaciones entre los diversos aspectos del tema
abordado.
Una vez elaborado el mapa de conceptos, se procedió a identificar cómo
los diferentes autores clasifican las interacciones y las comunicaciones en
educación a distancia. Con ese propósito se utilizó el Tesauro de la UNESCO,
que contiene listas estructuradas de términos, lo que facilita el análisis
temático para la búsqueda de documentos y bases de datos en diversas áreas del
conocimiento, entre ellas la educativa; al escribir los conceptos, aparecen una
serie de opciones en las cuales se pueden identificar aquellos que se
relacionan con otras bases de datos.
En seguida se aprovechó la base de datos Open Archives Initiative (OAI- Iniciativa de Archivos
Abiertos, por su significado en español), que se encuentra en la Biblioteca
Virtual del Sistema de la Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara
(www.udgvirtual.udg.mx). La OAI facilita el acceso a acervos de
publicaciones electrónicas de diversas instituciones educativas, a través de
búsquedas sencillas y avanzada, en las que se pueden interrelacionar diferentes
conceptos para obtener fuentes de información más precisas con respecto al tema
a investigar.
Otro sitio utilizado para
obtener artículos y reportes de investigación fue la página de la Cátedra
UNESCO de Educación a Distancia, en la que se encuentran revistas electrónicas
sobre educación a distancia y tecnologías de la información de América y
Europa.
Además, se consultó la Red
de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal, que
es una hemeroteca científica en línea (www.redalyc.com) y cuyo objetivo es difundir
la actividad científica editorial que se produce en Iberoamérica en el área de
educación y en otras, como las ciencias naturales y exactas. El sito de esta
red cuenta con un metabuscador que, al introducir las palabras clave,
identifica la revista y el artículo completo.
Otras fuentes de información importantes fueron
las bibliográficas de autores reconocidos en el campo de la educación a
distancia y virtual, como Gunawardena, Moore y García, para fundamentar y
profundizar en el estudio de las interacciones y la comunicación, puesto que
estos autores se encuentran citados con frecuencia en los artículos de
investigación encontrados, como un referente obligado para la definición de los
procesos de interacción y comunicación.
Se encontraron 27 artículos que trataban el tema
de las interacciones y la comunicación en el ámbito educativo. Se procedió a
clasificarlos y a eliminar aquellos que no lo relacionaban con la educación
virtual o a distancia.
Los artículos seleccionados
se clasificaron en: a) definición y contextualización de los conceptos
principales, según el mapa propuesto para la revisión literaria; b) la relación
de la comunicación y la interacción en los procesos educativos virtuales o a
distancia; c) los tipos de interacción y espacios virtuales en los cuales se
desarrollan; y d) la importancia de la dimensión afectiva en estos procesos.
Se hace referencia a 19 fuentes de información,
de las cuales 28% corresponden a investigaciones que analizan los foros de
discusión y listas de interés, para explicar cómo se desarrolla el aprendizaje
colaborativo y las relaciones sociales a partir de las aportaciones de
Vygotsky; 22% de las fuentes consultadas abordan el tema de la afectividad en
la comunicación y en las interacciones; y 50% corresponden a ensayos o
artículos de reflexión que definen, describen y tipifican las interacciones en
los procesos de comunicación en contextos virtuales.
Se ha considerado que la
interacción y la comunicación influyen de manera positiva en la motivación del aprendizaje y la construcción de aprendizajes
colaborativos. El contexto virtual en el que se desarrollan se considera como
el marco que dará soporte y sentido a las acciones educativas. Los aspectos a
considerar en la revisión de literatura se dividen en tres apartados: a) la
comunicación y las comunidades de aprendizaje en el contexto virtual; b) la
comunicación y la interacción en el proceso de aprendizaje; y c) la dimensión
afectiva y las interacciones en el contexto virtual.
La comunicación y las comunidades
de aprendizaje en el contexto virtual
Existen diversos estudios y
autores que abordan los procesos de comunicación e interacción desde la
perspectiva de las comunidades de aprendizaje, con el enfoque histórico
cultural, lo que implica entender la construcción del conocimiento como un acto
social y colectivo.
La interacción es definida por Barberà,
Badia y Mominó
(2001, p. 164) como “un conjunto de reacciones interconectadas entre los
miembros que participan en un determinado contexto educativo, en el que la
actividad cognitiva humana se desarrolla en función de los elementos que
determina la naturaleza de ese contexto educativo, en nuestro caso virtual”. La
interacción es entendida como un discurso que facilita los procesos de enseñanza-aprendizaje,
con una orientación hacia la construcción social del conocimiento.
La noción de contexto virtual es fundamental para entender los procesos de comunicación que se
presentan en este tipo de ambientes, ya que los sujetos que en él intervienen
tratan de formar comunidades para promover su desarrollo personal y de
aprendizaje, considerando las dimensiones cognitivas, afectivas y sociales:
El
contexto será, pues, lo que los participantes comparten en una situación instruccional para llegar a la comprensión de un contenido,
más allá de lo explícito. No será “lo envolvente”, sino que el contexto virtual
se entenderá como el camino —que utiliza la tecnología— para llegar
a la adquisición de la cultura mediante un mecanismo interno y externo de
apropiación de los significados (Barberà et
al., 2001, pp. 77-78).
En los contextos virtuales de aprendizaje, la comunicación y la
interacción propician el
desarrollo de relaciones interpersonales que favorecen el aprendizaje y la
cohesión del grupo, a través del establecimiento de objetivos comunes y redes
de aprendizaje. Suárez (2004) señala:
Reconocer
una estructuración de redes de aprendizaje cooperativo, y no sólo personas
conectadas a la red, condiciona una forma de entender la interacción, y por lo
tanto, el aprendizaje y la educación, que en este caso devuelve ese halo
formativo que es proclive a desaparecer cuando la tecnología se vuelve centro de la oferta
educativa.
Una aportación interesante que hace este autor es destacar el potencial
de la zona de desarrollo próximo (ZDP) como una herramienta para el análisis de
las interacciones comunicativas relacionadas con la condición social del
aprendizaje, pues sostiene que “concebir la actividad como ZDP es concebir el
proceso educativo en su dimensión social, esto es, implicado en una red de
relaciones e interdependencias mutuas que ofrecen mejores condiciones a favor
del aprendizaje” (Suárez, 2004).
La cooperación supone la unión de intereses y capacidades de los
integrantes de una comunidad o círculo de estudio, y esto se logra por medio
del diálogo entre los participantes-estudiantes. Brito (2004) hace referencia
al aprendizaje colaborativo fundamentado en el aprendizaje social de Vygotsky, en el cual las interacciones entre estudiantes
logran el cumplimiento de objetivos comunes de aprendizaje.
Segura (2004) aborda el problema de los modelos de comunicación
utilizados en los procesos educativos virtuales; señala que el modelo más
adecuado es la comunicación horizontal y dialógica, que permite que el estudiante
exprese sus mensajes utilizando diversos lenguajes, lo que fortalece la
educación personalizada y los procesos emocionales-afectivos que se viven en
cualquier relación educativa.
La comunicación horizontal y dialógica propicia la
actividad grupal y la construcción social del conocimiento, dado que ayuda a la cooperación entre iguales y establece códigos de comunicación
especiales que deben ser entendidos desde el contexto en que se desarrollan,
sobre todo cuando se utilizan las tecnologías de la información y la
comunicación: “…los diversos lenguajes (audio, escrito, visual, audiovisual, escritovisual, audioescritovisual)
hoy más que nunca están presentes a través de las nuevas tecnologías, lo que
exige de un docente que no solamente esté alfabetizado en los escritos, sino
que también lea y escriba…” (Segura, 2004).
La comunicación y la interacción en la virtualidad ofrecen conceptos y
procesos a investigar, particularmente en los símbolos y frases que utilizan
los docentes y estudiantes para comunicarse, que estimulan relaciones
pedagógicas afectivas y pueden favorecer o no el aprendizaje.
La comunicación y la interacción
en el proceso de aprendizaje
Las interacciones propician la
creación de
comunidades de aprendizaje que posibilitan el desarrollo de procesos
cognitivos, afectivos y sociales necesarios en todo proceso educativo. Varios
autores han explicado e investigado los diferentes conceptos que intervienen en
un proceso educativo virtual y a distancia, y han centrado su atención en los
aspectos que favorecen las relaciones sociales y afectivas observadas en los
diferentes espacios que integran los ambientes virtuales de aprendizaje.
La interacción es un concepto importante para los
procesos educativos, tanto en la educación presencial como en la educación a
distancia o virtual, ya que a través de ella se pueden fortalecer las
relaciones interpersonales entre estudiantes y asesores y, en consecuencia,
lograr que la distancia afectiva se aminore a partir de la comunicación. Según
el concepto de distancia transaccional trabajado por Moore (citado por Gunawardena y Stock, 2004), esta distancia es determinada
por la cantidad de diálogo que se da entre el profesor y el estudiante. En este
sentido, el diálogo está ligado a la estructura del curso. Entre más estructura
tiene un curso, menos posibilidades para el estudiante de interactuar con su
profesor. Los cursos en línea deben facilitar que el asesor reoriente las actividades de aprendizaje conforme a las necesidades de aprendizaje de los
estudiantes, siempre dejando abierta la opción para el cambio y la interacción
con los miembros del grupo.
Para Cenich
y Santos (2005), “el papel verdaderamente innovador de las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación en la educación a distancia es
intentar reducir el espacio transaccional entre profesores y estudiantes, y
favorecer la interacción entre los propios estudiantes”.
En seguimiento a esta idea, Lehman (2007), en su investigación sobre
cómo crear presencia en educación a distancia, comenta que el concepto de
presencia debe incorporar las emociones y considerar la interacción, el
comportamiento y la cognición; es decir, ha de situar al aprendizaje en dos
dimensiones: la cognitiva y la efectiva y, por lo tanto, considerar también las
interacciones. Señala que dicho concepto utiliza las tecnologías sincrónicas y
asincrónicas como el resultado de interacciones activas entre diversos
factores, como la emoción, la cognición y el ambiente.
Según Gunawardena y Stock
(2004), un aspecto más a considerar en los procesos de comunicación es el
concepto presencia
social, que ha
adquirido relevancia en los últimos años como un área importante para la
investigación, en la que se reflexiona cómo el ambiente social afecta la
motivación y las actitudes hacia el proceso de enseñanza y aprendizaje, así
como el sentimiento de pertenencia en un entorno virtual.
La presencia social y la distancia transaccional
son términos significativos para la educación a distancia y en línea; ambos
aluden a las relaciones que se establecen en un ambiente educativo, las cuales
se fortalecen a partir de la comunicación y la interacción que se da en el
contexto educativo. Por eso, resulta importante definir el proceso de la
interacción y describir los espacios y momentos en que ésta se puede
desarrollar y se observa en el ambiente de aprendizaje.
Ortiz (2005) define la interacción como “…el conjunto de relaciones,
transformaciones que emergen y se extienden en el aula o contexto educativo,
que constituyen en su actuación diaria los profesores en sí, profesores y
alumnos, orientados hacia objetivos diversos y comunes en el desarrollo del
proceso enseñanza-aprendizaje…”. Además, subraya las competencias que deben
desarrollar los profesores en la utilización de las TIC para propiciar la
construcción colectiva del conocimiento.
Se abre, así, un debate entre diferentes autores que tratan de
diferenciar los conceptos entre interacción e interactividad. Callejo (2000),
por ejemplo, considera que la interactividad es uno de los elementos centrales
de la educación a distancia, a la que se le dan distintos significados; sólo
hace algunas consideraciones al respecto: “La interactividad nos habla de la
facultad de obrar conjuntamente, de que la interacción se produzca. Nos habla
de las capacidades de interacción, lo que implica aspectos sociales”.
Estebanell (2002) señala que el concepto de interactividad ha sido escasamente
definido, y la caracteriza de esta manera: a) las informaciones se desarrollan
en diversas direcciones; b) el estudiante tiene un papel activo en la selección
de la información; y c) se establecen particulares ritmos de comunicación.
Estas características se observan cuando se utilizan materiales educativos.
Sulbarán y Rojón (2006) hacen un análisis del papel
del educador y la utilización de los medios educativos, y destacan las
repercusiones de la interactividad. Estos autores, a diferencia de Estebanell y Callejo, resaltan la divergencia entre
interactividad e interacción. La interactividad la definen como las relaciones
que se establecen entre usuarios y medios educativos impresos y electrónicos,
mientras que la interacción como la acción de los sujetos que se comunican para
la realización de una tarea. Estebanell coincide más
con esta definición.
Los autores ofrecen algunos elementos coincidentes
respecto a la interacción y la comunicación: la preocupación por establecer
relaciones sociales a partir de la construcción del conocimiento y el
aprendizaje social, procesos en los que intervienen las dimensiones cognitiva,
afectiva y social.
Anderson (2003) menciona que la interacción es un
concepto complejo y abordado desde diferentes perspectivas. Las interacciones
se han estudiado en la educación presencial como procesos que ocurren en el
salón de clases; ahora se estudian asincrónicamente, ya que se ha incorporado
el concepto de mediación a partir del uso de medios educativos. Cita diversos tipos de interacciones, entre las cuales destaca las
siguientes:
a. Estudiante-profesores. Este tipo de interacción propicia el diálogo
entre asesor y estudiante y contribuye a la motivación para el aprendizaje.
b.
Estudiante-estudiante.
Esta interacción fomenta el trabajo colaborativo entre iguales, con intercambio
de ideas y contenidos.
c.
Estudiante-contenido. Es la manera como el estudiante interacciona con los
contenidos de aprendizaje para procesarlos y aplicarlos desde su experiencia y
contexto, y establece un diálogo cognitivo entre sus experiencias y los nuevos
aprendizajes. En ella se utilizan textos y recursos bibliográficos para
favorecer la interacción.
Anderson (2003) describe, asimismo, otros tipos de
interacciones, como: a) las del profesor con el contenido; b) las que surgen
entre profesores; y c) las que se dan entre contenidos. Gunawardena
y Stock (2004) mencionan que hay otro tipo de interacción: entre el estudiante
y el medio educativo o interfaz. Tales consideraciones hacen suponer que
existen tres elementos que hacen posible la interacción: el contenido, el
profesor y el estudiante.
En los cursos en línea existen espacios en los que
se generan diversos tipos de interacciones, y éstos pueden ser: los foros de
discusión, las listas de interés o los materiales multimedia u otro tipo de
recursos que están a disposición del estudiante en el ambiente virtual de
aprendizaje.
Diversas investigaciones han analizado las
interacciones en los diferentes espacios de un curso en línea; es el caso de la
efectuada por Crompton y Timms
(2002), quienes analizan los mensajes en el curso “Retratos de la comunidad”,
en el que, con tres grupos de tres participantes de países distintos, indagan
el tipo de interacciones y los resultados en el aprendizaje, además de las
formas de interacción que son más efectivas. Entre los resultados
significativos, encontraron que los estudiantes piensan que la colaboración
facilita el proceso de aprendizaje, ya que solicitaban más asesoría e
intervención por parte del tutor; es decir, reconocen la importancia de la
comunicación, que los hacía sentir en una pequeña comunidad.
Brito (2004) llevó a cabo una investigación con el
fin de mostrar cómo el foro en línea facilita el aprendizaje colaborativo. La indagación se realizó con estudiantes a nivel
maestría en el área de tecnología y comunicación. Entre los hallazgos encontró
que “el foro es una herramienta valiosa que puede ser utilizada por la
educación a distancia, facilitando la interacción de un grupo de personas que
se encuentran en sitios distantes” (Brito, 2004, p. 61). Aunado a ello,
menciona que el foro electrónico facilita el aprendizaje colaborativo, porque
estimula la integración activa del grupo al compartir un objetivo común de
aprendizaje.
La investigación “Interacciones y construcción
social del conocimiento en la educación en línea”, de Becerra (2006), tuvo como
objetivo analizar las interacciones en línea y su vinculación con la
construcción social del conocimiento. El estudio se realizó con docentes de la
Universidad de Nayarit, y analizó los mensajes publicados en los foros de
discusión.
Becerra (2006, p. 75) apunta que “el estudio reflejó, al igual que las
interacciones, que la manera como se construye el conocimiento en los foros
está en estrecha relación con la técnica pedagógica empleada”, y añade que la
construcción social del conocimiento está determinada por los propósitos del
curso, su diseño, la asesoría brindada y los recursos tecnológicos, los cuales
deben estar orientados a propiciar el diálogo entre los participantes.
Rinaudo, Chiecher y Donolo (2002) mencionan que las listas de distribución
facilitan los procesos de enseñanza-aprendizaje, a través del diálogo, en un
artículo que es parte de un proyecto de investigación sobre motivación y
cognición en el estudio de los aprendizajes académicos, en Argentina. Indican
que “a través de las listas de distribución […], el protagonismo en el discurso
del alumno podría, potencialmente, beneficiar la enseñanza y el aprendizaje;
[…] el estudiante estaría facilitando al tutor la tarea de ofrecer una ayuda
pedagógica más ajustada a la marcha del proceso” (Rinaudo
et al., 2002, p. 10). Otro aspecto de interés sobre las
listas es que, al utilizar la comunicación asincrónica, el estudiante tiene la
oportunidad de preparar de manera más reflexiva y argumentativa sus respuestas,
a diferencia de lo que ocurre en la educación presencial, en la cual aquéllas
son inmediatas y espontáneas.
interacciones en el contexto
virtual
Los estudiantes de modalidades a distancia o en línea
ejercen un rol activo en sus procesos de aprendizaje, el cual implica ciertos
ajustes en la manera de aprender y, sobre todo, en la de relacionarse con sus
compañeros y asesores. Los procesos de comunicación e interacción son decisivos
para favorecer un ambiente emocionalmente aceptable que contribuya al logro de
los objetivos de aprendizaje.
García afirma que “la necesidad de relacionarse con los otros se
convierte a veces en determinante para el logro de resultados de aprendizaje”
(2002, p. 117). Los estudiantes requieren establecer relaciones con sus
compañeros y profesores. Por ello, en la educación no presencial se deben buscar
estrategias para fomentar la comunicación con los otros y así evitar el
sentimiento de soledad tan común en los estudiantes a distancia.
Las relaciones interpersonales en ambientes virtuales, sin duda, abren
una serie de interrogantes respecto a la manera de interactuar en un curso en
línea. Lo que queda claro es que la comunicación y la interacción son los
principales elementos que ayudan a disminuir la angustia y el sentimiento de
soledad.
Visser (2002) presenta una investigación sobre el desarrollo de la
comunicación motivacional en apoyo a la educación a distancia, como una
alternativa para disminuir los índices de deserción y los estudios inconclusos
en educación a distancia. En este sentido, señala que “los sistemas de educación a distancia debieran
contemplar las necesidades afectivas de los estudiantes como un componente
integrado, junto a otros componentes más tradicionales…” (p. 226).
Rinaudo et al. coinciden con Visser y García respecto a la
importancia de la interacción para evitar la deserción de los estudiantes a
distancia; destacan que “la deserción entre los alumnos que estudian a
distancia ha sido atribuida, muchas veces, a la sensación de aislamiento que
generaba la falta de tutor y de compañeros con quienes comunicarse en el
momento en que se presentaban los problemas en el aprendizaje” (2002, p. 1).
Barberà, Badia y Mominó clasifican las distintas
interacciones que se dan en un contexto virtual y, refiriéndose a las afectivas
virtuales, mencionan que “tienen la función de regular y favorecer el hecho de
que exista un clima afectivamente positivo en el desarrollo de los intercambios
comunicativos y habituales” (2001, p. 180). Este tipo de interacciones
repercuten en la motivación del aprendizaje y, a su vez, están integradas por
las presentaciones y aproximaciones personales y la gestión del ambiente
emocional.
Sobre las formas de comunicación e interacción en un entorno virtual,
Gálvez (2005), en su investigación sobre la sociabilidad en un foro virtual,
muestra cómo los estudiantes adquieren ciertos códigos para suplir los gestos y
las palabras que se dan en la relación cara a cara. El lenguaje gestual
(emoticones) los ayuda a expresar sus emociones y sentimientos mediante una
serie de símbolos. Los emoticones son “un indicador explícito de emocionalidad;
son una suerte de sustitutos del leguaje corporal y, de algún modo, van más
allá de éste” (Gálvez, 2005, p. 28).
La dimensión emocional y la cognitiva están
presentes en las interacciones y la comunicación, y son indispensables para el
adecuado desarrollo e implementación de estos procesos en los ambientes
educativos virtuales; las acciones educativas deberán considerar la bina
cognición-emoción.
Las interacciones y la comunicación son abordadas
como procesos complejos que se deben estudiar multifactorialmente, a saber,
desde las dimensiones cognitiva, social y afectiva.
Los autores revisados en esta reseña priorizan el estudio de las
interacciones a partir del enfoque histórico-cultural de Vygotsky
y subrayan la importancia del aprendizaje colaborativo y la construcción
colectiva del conocimiento como procesos en los que se desarrollan las
interacciones a partir de la identificación de objetivos comunes de
aprendizaje.
La interacción y la comunicación se desarrollan de diferente manera que
en un contexto presencial, ya que el estudiante emplea una serie de recursos y
estrategias que le ayudan a relacionarse con sus compañeros y asesores,
tratando de suplir la mirada y los gestos mediante la palabra escrita, así como
con una serie de símbolos con los cuales expresa sus emociones.
La comunicación y la interacción son procesos fundamentales en un
entorno virtual; a partir de ellos se establecen relaciones afectivas que
propician la construcción colectiva de conocimiento y el aprendizaje. El
asesor/profesor es uno de los actores primordiales en el proceso de
aprendizaje: marca el tono y el tipo de relaciones que surgen en el curso,
debido al lugar de autoridad que le confiere la institución y los estudiantes,
y por ser el principal organizador de la dinámica grupal.
La dimensión afectiva es esencial en los procesos de interacción en los
contextos virtuales de aprendizaje, pues aminora el sentimiento de soledad e
incrementa la motivación al aprendizaje, lo que genera un clima emocional ideal
para el cumplimiento de los objetivos, siempre y cuando se establezca una
relación de cercanía entre estudiantes y asesores.
Los espacios por excelencia para fomentar la interacción son los foros
de discusión y el correo electrónico, entre los más importantes; ahí se
elaborarán una serie de mensajes con intencionalidades distintas, en los que,
invariablemente, se encuentran presentes los afectos, que definirán el tipo de
relación entre docentes y estudiantes y propiciarán u obstaculizarán los procesos
de aprendizaje.
Anderson, T. (2003), “Modes of Interactions in Distance Education: Recent
Developments and Researches Questions”, en Moore, M. y Anderson, W. (eds.),
Handbook of Distance Education, Mahwah, NJ, Lawrence Erlbaum Associates, pp.
129-144.
Barberà, E. (coord.),
Badia, A. y Mominó, J. Ma. (2001), La
incógnita de la educación a distancia, Cuadernos de Educación, núm. 35, España,
Horsori.
Becerra, A. (2006), “Interacciones y construcción social del conocimiento en
educación en línea”, Revista de la Educación Superior, vol. 2, núm. 138, pp.
65-77: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=60413804
Fecha de consulta: 14 de abril de 2007.
Brito, V. (2004), “El foro electrónico:
una herramienta tecnológica para facilitar el aprendizaje colaborativo”, Edutec.
Revista Electrónica de Tecnología Educativa, núm. 17:
http://www.uib.es/depart/gte/edutec-e/revelec17/brito_16a.htm Fecha de
consulta: 14 de abril de 2007.
Callejo, J. (2000), “De la virtualización a la interactividad”, Revista
Iberoamericana de Educación a Distancia, vol. 3, núm. 2:
http://www.utpl.edu.ec/ried/index.php?option=com_content&task=view&id=318&Itemid=58
Fecha de consulta: 15 de abril de 2007.
Cenich, G. y Santos, G. (2005), “Propuesta de aprendizaje basado en proyecto
y trabajo colaborativo: experiencia de un curso en línea”, Revista Electrónica
de Investigación Educativa, vol. 7, núm. 2: http://redie.uabc.mx/vol7no2/contenido-cenich.html#Instancias%20de%20interacción%20social Fecha de consulta: 18 de abril de 2007.
Creswell, J. (2003), Research Design: Qualitative, Quantitative and Mixed Methods Approaches, segunda
edición, Londres: Sage.
Crompton, P. y Timms, E. (2002), “Aprendizaje mediante ordenador: hacia una
tipología de la interacción educativa en línea”, Revista
de Tecnologías de la Información y Comunicación Educativas, núm. 2: http://reddigital.cnice.mec.es/2/firmas/firmas_crompton_ind.html Fecha de consulta: abril de
2007.
Estebanell, M. (2002), “Interactividad e interacción”, Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa, vol. 1, núm. 1, pp. 23-32:
http://www.unex.es/didactica/RELATEC/Relatec_1_1/estebanell_l_1_1.pdf Fecha de
consulta: 14 de abril de 2007.
Gálvez, A. (2005), “La puesta en pantalla: rituales de presentación en un foro
virtual universitario”, Revista de la
Universidad y Sociedad del
Conocimiento, vol. 2, núm. 1: http:www.ouc/rusc/dt/esp/galvez0405.pdf Fecha de
consulta: 6 de marzo de 2007.
García, A. (2002), La educación a distancia. De la teoría a la práctica, segunda edición, España: Ariel Educación.
Gunawardena, C. y Stock, M. (2004), “Distance Education”, en Jonassen, D. H.
(ed.), Handbook of Research on
Educational Communications and Technology, segunda edición, Mahwah, NJ,
Lawrence Erlbaum Associates, pp. 355-395.
Lehman, R. (2007), Creating Presence in
Distance Education: http://www.uwex.edu/disted/training/presence.htm Fecha de
consulta: 2 de marzo de 2007.
Moore, M. y Anderson, W. (eds.) (2003), Handbook of Distance Education, Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum Associates.
Ortiz, A.
(2005), “Interacción y TIC en la
docencia universitaria”, Píxel-Bit, núm. 26: http://www.sav.us.es/pixelbit/articulos/n24/n24art/art2401.htm Fecha de consulta: 14 de
abril de 2007.
Rinaudo, C. Chiecher, A. y Donolo, D. (2002), “Listas de distribución:
recursos mediadores para enseñar y aprender a distancia”, Revista
de Educación a Distancia, núm. 6:
http://www.um.es/ead/red/6/listas.pdf Fecha de consulta: 14 de abril de 2007.
Segura, S. (2004), “Modelo comunicativo de la educación a distancia apoyada en
las TIC en la Corporación Universitaria Autónoma de Occidente, CUAO, Cali-Colombia”,
Edutec. Revista Electrónica de
Tecnología Educativa, núm. 17: http://edutec.rediris.es/Revelec2/revelec17/segura_16a.pdf Fecha de consulta: 14 de
abril de 2007.
Suárez, C.
(2004, junio), “La zona de desarrollo próximo, categoría pedagógica para el
análisis de la interacción en contextos de virtualidad”, Píxel-Bit, Revista
de Medios y Comunicación, núm. 24: http://www.sav.us.es/pixelbit/articulos/n24/n24art/art2401.htm Fecha de consulta: 14 de
abril de 2007.
Sulbarán, E. y Rojón, C. (2006), “Repercusión de la interactividad y los nuevos
medios de comunicación en los procesos educativos”, Revista
de Investigación y Posgrado, vol. 21, núm.
1, Venezuela, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, pp. 187-209: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=65821108&iCveNum=0 Fecha de consulta: 27 de
abril de 2007.
Visser, L. (2002), Desarrollo de la
motivación en apoyo a la educación a
distancia (B. W. Quinn, traductor), México: Universidad de Guadalajara [trabajo
original publicado en 1998].