Doctora en Sistemas y Ambientes Educativos por la Universidad de
Guadalajara. Profesora investigadora del Centro Universitario de los Altos
de la Universidad de Guadalajara, México. ORCID:
Doctora en Sistemas y Ambientes Educativos por la Universidad de
Guadalajara. Profesora investigadora del Centro Universitario de los Altos
de la Universidad de Guadalajara, México. ORCID:
Actualmente, las tendencias emergentes en educación demandan prácticas
innovadoras de enseñanza y aprendizaje que integren de forma estratégica las
tecnologías de la información y la comunicación. Esta combinación requiere una
articulación efectiva de los saberes pedagógicos, el contenido disciplinar y los
recursos tecnológicos. En este contexto, el modelo TPACK y la metodología
Innovar significa evolucionar, es decir, cambiar, adaptar o modificar las prácticas
cotidianas para que cualquier actividad humana sea sostenible (
Aunado a lo anterior, la incorporación de las tecnologías de la información y
comunicación (TIC), en términos de innovación, ha significado la creación de formas
renovadas de enseñar, aprender y convivir, pues estas herramientas posibilitan la
configuración de ecosistemas (
Por ende, la implementación de tecnologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje es
un desafío que crece exponencialmente en la medida en que las TIC evolucionan, pues
para los actores involucrados se hace imperante el adaptarse a los contextos que se
gestan desde y con estas tecnologías; por consiguiente, si esta adaptación se logra
existirá una educación integral que contempla no solo la incorporación de TIC, sino
la transformación de los enfoques pedagógicos (
Si bien la innovación educativa es un abanico de posibilidades que ofrece una pluralidad de estrategias para promover el desarrollo de actividades formativas, esta no puede suceder sin considerar modelos teóricos que la sustenten y con ello realizarse de forma organizada y fundamentada. Por lo anterior, para diseñar experiencias de aprendizaje efectivas se requiere de bases sólidas que guíen la integración de estrategias pedagógicas, tecnológicas y disciplinares. Los modelos teóricos se convierten en marcos de referencia que ayudan a estructurar sistemáticamente diferentes propuestas educativas, lo que permite que las decisiones didácticas no sean aleatorias, sino alineadas con teorías probadas y que permitan ser congruentes con los objetivos de aprendizaje que se persiguen.
Actualmente, la teoría del constructivismo es un referente que respalda el uso de las
TIC en la educación y, en consecuencia, a los modelos formativos que incorporan
tecnologías (
Para el constructivismo, el estudiante es el eje central del proceso de
enseñanza-aprendizaje y si a esto se suma que los modelos teóricos emergentes sobre
educación y tecnologías también ponen como foco de atención al alumno, entonces se
sustenta la configuración de escenarios en los que se promueven interacciones que
fortalecen la autonomía del aprendizaje, la colaboración, la participación y la
experiencia (
En este orden de ideas, los modelos teóricos permiten contextualizar las prácticas educativas, pues ofrecen criterios bajo los cuales se pueden seleccionar las herramientas tecnológicas adecuadas y definir las estrategias pedagógicas que sean más acordes al perfil del estudiantado. Lo anterior es especialmente relevante para los entornos híbridos, en los que la combinación de los espacios físicos y virtuales exigen una planificación efectiva que garantice un aprendizaje significativo para los estudiantes, pues tras superar la contingencia de salud impuesta por la covid-19, los procesos educativos no pueden concebirse sin la incidencia de las TIC o bajo estructuras tradicionales que no flexibilicen y dinamicen los procesos de enseñanza-aprendizaje.
La propuesta que aquí se expone se sustenta en marcos como el
Esta propuesta de enfoque dual puede aplicarse a los contextos híbridos (
La enseñanza híbrida integra la instrucción sincrónica, en línea y en el sitio,
utiliza la tecnología para conectar a los estudiantes en tiempo real y aborda
diferentes preferencias de aprendizaje; además, facilita la incorporación de
pedagogías centradas en el estudiantado, tales como aprendizaje basado en
problemas y proyectos (
El aprendizaje híbrido emergió como una de las estrategias más efectivas para
integrar la enseñanza presencial con el uso de tecnologías que optimiza la
flexibilidad y accesibilidad en el proceso educativo, ofreciendo a los
estudiantes experiencias integrales con recursos adaptados a sus necesidades a
través de un diseño instruccional efectivo, lo que fomenta mayor comprensión y
motivación (
En consecuencia, el concepto
El modelo TPACK (
Por lo que respecta al conocimiento del contenido (CK), se hace referencia a la comprensión de la disciplina que se enseña. Este conocimiento se expande con la posibilidad de presentar contenidos en diversos formatos, como videos, simulaciones y entornos interactivos. En cuanto al conocimiento pedagógico (PK) se destaca el dominio de estrategias didácticas y metodológicas que faciliten el aprendizaje de los estudiantes, en este se implica la combinación de metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, el aula invertida y el aprendizaje colaborativo. Finalmente, el conocimiento tecnológico (TK) se refiere a la capacidad que los docentes tienen para seleccionar y utilizar herramientas TIC adecuadas para el proceso formativo, esto incluye el manejo de entornos para la administración de cursos como Moodle o Coursera, así como el dominio de diversas aplicaciones digitales.
Además, este modelo TPACK (
Cuando los tres conocimientos se combinan se alcanza el equilibrio TPACK, donde la tecnología no es solo un complemento del proceso de enseñanza, sino que se convierte en potencializadora de la mejora educativa.
En este sentido, el modelo TPACK se convierte en un referente clave para estructurar diseños instruccionales efectivos en ambientes híbridos, permite integrar el TK, el PK y el CK de forma equilibrada y estratégica, lo que facilita la implementación de metodologías activas, experiencias de aprendizaje personalizadas y ayuda a promover en los estudiantes el logro de aprendizajes significativos.
En consecuencia, para estructurar un diseño instruccional efectivo en un ambiente híbrido se requiere seguir una planificación estratégica que implique:
El análisis de objetivos de aprendizaje (CK) La selección de metodologías activas (PK) La elección de herramientas tecnológicas adecuadas (TK) El diseño de experiencias de aprendizaje híbridas (TPACK) La evaluación y mejora continua
El diseño instruccional basado en TPACK rompe con la segmentación tradicional entre lo pedagógico, el contenido y la tecnología, pues su estructura es flexible y permite que se articulen los componentes de forma equilibrada, a diferencia de los modelos como ADDIE o Dick y Carey, que son secuenciales y lineales.
En la búsqueda de formas novedosas para mejorar la relación entre los estudiantes
universitarios y sus procesos educativos se ha incorporado el enfoque ágil
(
Inicialmente, las prácticas ágiles surgieron como una alternativa de los métodos
convencionales en el desarrollo de
En este sentido, el enfoque ágil en la educación responde a la necesidad de
implementar metodologías más flexibles y adaptativas que permitan mejorar la
enseñanza en entornos altamente tecnológicos y dinámicos. Lo anterior representa
un paso importante e innovador, pues se logra la sostenibilidad y mejora
continua de los procesos formativos, además es una respuesta a los desafíos
actuales (
Por su parte, herramientas como
Por su parte, el ciclo construir-medir-aprender
(
Un diseño instruccional basado en el enfoque ágil debe conducir a la mejora de
resultados de aprendizaje y la satisfacción de los estudiantes a través de la
validación de diferentes métodos, planes de estudio y evaluaciones. Los alumnos
deben ver beneficios en su autonomía para aprender y retroalimentar al docente y
a sus compañeros. Al seguir el enfoque
Para la elaboración de este trabajo se aplicó una metodología de tipo propositivo
(
Por ende, lo que aquí se expone es la fase inicial, donde se trabajó la conceptualización de elementos que se conjugan para el diseño instruccional aplicable a entornos híbridos. En las próximas fases se procederá al levantamiento de datos empíricos a través de entrevistas y encuestas que ayuden a validar la propuesta, aunque cabe destacar que ya se ha piloteado en tres talleres de formación, dirigidos a docentes de nivel universitario, los profesores la han recibido con interés y manifestaron su aceptación en cuanto a la aplicabilidad que observan y la facilidad que les representa usar una herramienta visual que les permite tener un panorama integrado de planeación.
Si se parte de la premisa de que el diseño instruccional en la era de la sociedad de la información debe centrarse en el alumno y tomar en consideración sus diversas necesidades de aprendizaje, además de saber que su motivación se dispersa y tiene múltiples formas de aprender, es preciso enfocarse en el rol del estudiante durante su proceso de aprendizaje, ofrecerle entornos orientados hacia ellos y facilitarles el intercambio de recursos, así como la interacción continua con sus docentes y los contenidos.
Para lograr lo anterior en un ambiente de aprendizaje híbrido, es necesario seleccionar herramientas tecnológicas alineadas con objetivos pedagógicos y disciplinares. Estrategias como el aprendizaje basado en proyectos (ABP) y el aula invertida son ideales para potencializar la construcción de conocimiento. La propuesta que aquí se presenta combina la planificación estructurada con la flexibilidad necesaria para la mejora.
Desde
El diseño basado en TPACK conduce a una enseñanza efectiva con tecnología a través de estrategias didácticas y métodos de enseñanza, herramientas digitales aplicadas en el aula y conocimientos específicos sobre una disciplina. En el ambiente híbrido el diseño instruccional debe integrar metodologías activas y TIC, por ejemplo las herramientas Miro o Trello, que se utilizan para gestionar proyectos y aplicar evaluación formativa.
Para adaptar el enfoque
1) Construir, lo que implica el desarrollo de un producto mínimo
viable (PMV) educativo, que puede ser un modelo híbrido con
actividades presenciales y digitales, utilizar una plataforma con
materiales interactivos y aplicar un sistema de evaluación formativa
basado en tecnología. 2) Medir a través de la implementación de un módulo en un grupo
piloto y recopilar datos sobre el nivel de participación de los
estudiantes en las actividades digitales y presenciales. Medir los
resultados de aprendizaje y el desempeño académico de los
estudiantes, así como recabar la opinión y retroalimentación de
docentes y estudiantes. Se pueden utilizar herramientas como
Formularios de Google o Mentimeter, aplicaciones que permiten
obtener retroalimentación inmediata. Además, es posible hacer un
análisis de los datos resguardados en las plataformas o sistemas de
administración del aprendizaje (LMS), lo que ayuda a tener métricas
clave sobre la interacción de los estudiantes con los materiales.
3) Aprender implica el ajuste del diseño instruccional con base en la
evidencia recopilada para que se puedan hacer cambios en la
selección de las herramientas tecnológicas utilizadas, la estructura
de las actividades híbridas y las estrategias de evaluación y
retroalimentación.
Este proceso iterativo ayudará a mejorar continuamente la propuesta y adaptarla a
las necesidades específicas de los estudiantes y el contexto educativo. En la
En la
A partir de esta propuesta, se estructura el siguiente ejemplo dirigido a la clase análisis de sistemas, en la materia Energías renovables y sostenibilidad:
La propuesta de diseño instruccional que se expone facilita la integración estratégica de la tecnología y permite una visualización completa de lo que puede ser un diseño basado en el enfoque ágil, donde a primera vista se percibe la estructura de la materia sin necesidad de caer en prácticas de documentación excesiva que representen trabajo extra para los docentes.
Esta propuesta puede representar una forma de reducir la resistencia al cambio y llevar a los docentes a experimentar la planeación de clases de manera rápida, optimizada y eficiente. Además, las ocho etapas que se proponen en el diseño instruccional permiten una estructura guiada para la planeación, debido a que se inicia desde la identificación de necesidades hasta la mejora continua de la práctica docente integrando los tres elementos TPACK, que sumado con la implementación de un enfoque de validación progresiva se pueden identificar escenarios reales de aplicación.
Es en este sentido donde el ciclo
El proceso iterativo que se visualiza desde este modelo permitirá validar la efectividad del diseño, además de afinar su aplicabilidad en función de contextos específicos, lo que ayudará a relacionar la teoría con la práctica del docente.
La integración del enfoque ágil en el diseño instruccional, a través de la
combinación del modelo TPACK y la metodología
En este sentido, el modelo TPACK ofrece una base teórica para la integración del
conocimiento tecnológico, pedagógico y disciplinar, asegurando que la tecnología se
utilice de manera efectiva y significativa en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Por su parte, la aplicación de
Es necesario señalar que al ser este trabajo una propuesta para la aplicación del
modelo instruccional el ciclo
Finalmente, la combinación de TPACK y
En el futuro inmediato, la investigación sobre estos modelos podría centrarse en la recopilación de datos empíricos sobre su impacto en el aprendizaje, pues si bien no se ha procedido al levantamiento de datos de tipo cuantitativo, sí se cuenta con la opinión de los docentes que han participado en talleres de formación continua, donde se les ha dado a conocer la propuesta y esta ha sido bastantemente aceptada.
En conclusión, la integración del enfoque ágil en la educación híbrida puede optimizar los procesos de enseñanza e impulsar un cambio significativo en la educación, donde la experimentación, la flexibilidad y la innovación sean pilares fundamentales de la mejora continua.
Apertura















